Disco duro lleno
Toca resetear para ganar espacio mental para 2024
Señora, ha llegado a su barrio… la última newsletter del año. La semana que viene será ya Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y ahí estaremos otra vez planteándonos nuevos propósitos, así que me voy a tomar este tiempo para descansar, reevaluar las cosas y resetear un poco. La verdad es que llevo casi todo el mes de diciembre en “modo reflexión” porque antes de sentarte a pedirle cosas al 2024 hay que cerrar el 2023. Yo a estas alturas llego ya con el disco duro lleno, no sé tú…
Estuve pensando en todo lo que hice este año, en las cosas que quería hacer y se quedaron por el camino, también en las que me gustaría hacer el año que viene, pero también en si estoy abarcando demasiado y si habría algo que me gustaría dejar atrás. Vamos diciendo que sí a todo mientras avanzamos al ritmo frenético de esta vida y, cuando nos queremos dar cuenta, tenemos entre manos más cosas de las que podemos manejar. Así es como llegamos al final del año pensando en cómo hemos podido acabar aquí, desviándonos tanto de lo que queríamos en muchas ocasiones. Que sí, a veces esos desvíos te llevan a cosas maravillosas que no sabías que querías hasta que llegas a ellas, pero son las menos, ¿no?
El caso es que no sólo se trata de querer hacer más y seguir avanzando en el 2024, también hay que saber soltar y eso nos cuesta más. Reconocer que algo que te gustaba ya no te llena o ha perdido el sentido es difícil. Decidir dejarlo atrás, mucho más porque hubo un tiempo en el que te hizo feliz y no quieres renunciar a sentir eso o al recuerdo de haberlo sentido. Que no es que vaya a dejar esta newsletter el año que viene, es que mi modo “diciembre reflexivo” está yendo por este camino: el de aceptar que no podemos hacerlo todo y seguir sumando hasta el infinito.
Es muy bonito el sentimiento de “esto me hizo feliz”, pero mantenerlo sólo por eso puede que no sea suficiente. ¿Qué es lo que te hace feliz ahora? Priorízalo y organízate para dedicarle tiempo. A lo que fue siempre podrás volver algún día, pero si sigues arrastrando “lo viejo” junto con “lo nuevo”, llegará un momento en el que no podrás con todo, estarás en todo y en nada. ¿Y entonces qué? Nueva crisis de “¿Qué estoy haciendo con mi vida?”.
Así que para cerrar el 2023 te propongo un “reseteo mental” que se basa en uno de mis ejercicios favoritos: el “brain dump”.
Escribe en una hoja todo lo que tengas en la cabeza. Planes, pendientes, citas, reflexiones… Todo, lo que sea, y sin pensar en categorías. Solo suéltalo.
Ahora haz una lista de cosas pendientes. Sienta muy bien escribirlas para que nuestro cerebro no esté constantemente dándole vueltas. ¿Hay cosas que puedes hacer ya y terminarlas antes de que acabe el año? De forma realista, eh! Pues ponles una marquita de prioridad.
Por último, vamos con el clásico: mantener, desechar, empezar ¿Qué te gustaría mantener para el próximo año? ¿Qué cosas necesitas dejar atrás? ¿Y qué cosas te gustaría empezar a hacer? Y ya no hablo sólo de tareas, también de proyectos, rutinas, hábitos, etc.
Es un ejercicio sencillo que viene muy bien para reflexionar, que te puede ayudar a ganar en claridad para cuando después te sientes a pensar en lo que quieres para el 2024 y que, sobre todo, creo que te libera de carga mental. Porque termina el año, nos entran las prisas y acabamos con la cabeza llena de pensamientos que se convierten en un ruido que no te deja pensar con claridad y actuar. Pendientes, intenciones, propósitos, reuniones familiares, regalos… Es demasiado para gestionar. Así que, papel y lápiz y recuperemos el control 🙂 Ya me dirás si te sirve!
Gracias por estar este año asomándote cada domingo a este “Jardín Interior”. Espero que disfrutes de las fiestas y que tengas una gran entrada en el 2024, con la mente limpia y tranquila para leernos de vuelta en enero.
Felices fiestas

